WASHINGTON.— Los ciudadanos de la India que buscan obtener la residencia permanente en Estados Unidos enfrentan una de las mayores acumulaciones de solicitudes dentro del sistema migratorio estadounidense, con estimaciones que apuntan a esperas de hasta 179 años en determinadas categorías.
La cifra, que ha generado preocupación
entre trabajadores y profesionales indios que permanecen en Estados Unidos con
visas temporales, refleja el enorme rezago existente en las categorías de
inmigración basada en el empleo.
El problema está relacionado, entre
otros factores, con los límites anuales de Green Cards por país, que restringen
el número de residentes permanentes que pueden recibir los ciudadanos de una
misma nación. Debido al elevado número de solicitantes provenientes de India,
la demanda ha superado ampliamente la disponibilidad de visas.
La consecuencia es que miles de
trabajadores altamente calificados pueden permanecer durante años —e incluso
décadas— en espera de que sus solicitudes avancen. Para algunas personas, la
demora puede extenderse más allá de su propia vida laboral.
La situación también afecta a las
familias de los solicitantes, ya que una espera prolongada puede dificultar
decisiones relacionadas con empleo, educación, movilidad internacional y
permanencia de los hijos en Estados Unidos.
El caso de los ciudadanos indios se ha
convertido en uno de los principales argumentos de quienes reclaman una reforma
del sistema de inmigración basada en el empleo y una modificación de los
límites establecidos por país.
El prolongado retraso pone nuevamente
sobre la mesa el debate sobre la capacidad del sistema migratorio
estadounidense para responder a la demanda de trabajadores extranjeros
altamente calificados, particularmente en sectores como tecnología, ingeniería,
medicina y otras áreas especializadas.
