El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, anunció
una serie de medidas contra el Reino Unido después de que Londres impusiera
sanciones comerciales a productos procedentes de asentamientos israelíes en
Cisjordania.
Entre las represalias anunciadas se encuentra el cierre del
consulado británico en Jerusalén Este, que presta servicios relacionados con la
Autoridad Palestina. Israel también excluirá al Reino Unido de la misión
internacional de coordinación para Gaza y pondrá fin al entrenamiento británico
de las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina.
Saar añadió que determinados ciudadanos británicos,
incluidos algunos funcionarios y políticos, tendrán prohibida la entrada a
Israel.
El canciller israelí calificó las medidas británicas de una
interferencia inaceptable en los asuntos internos de Israel y afirmó que la
respuesta fue coordinada con el primer ministro Benjamin Netanyahu.
La decisión se produce después de que el Reino Unido, junto
con otros países, anunciara restricciones comerciales contra productos
procedentes de asentamientos israelíes en Cisjordania, elevando aún más la
tensión diplomática entre Londres y Jerusalén.
