Una mujer identificada públicamente como sobreviviente de Jeffrey Epstein se declaró culpable y reconoció haber presentado pruebas fraudulentas en relación con su caso, de acuerdo con información difundida por el periodista Michael Tracey.
Pese a la admisión de haber utilizado documentación o
evidencias falsas, la mujer habría recibido 750 mil dólares provenientes del
fondo administrado para las víctimas de Epstein.
El caso ha generado cuestionamientos sobre los mecanismos
utilizados para evaluar y aprobar las reclamaciones presentadas ante el fondo
de compensación, particularmente por tratarse de una persona que, según Tracey,
se identifica como “especialista en trauma”.
La información plantea interrogantes sobre los
procedimientos de verificación empleados por el administrador del fondo antes
de autorizar pagos y sobre los controles existentes para detectar documentación
fraudulenta.
El caso también vuelve a poner bajo escrutinio el complejo
sistema de compensaciones creado tras la muerte de Epstein, destinado a
indemnizar a personas que denunciaron haber sido víctimas de abuso sexual.
