BRUSELAS.— La Unión Europea se prepara para un invierno marcado por precios energéticos muy elevados, en un contexto de fuerte volatilidad de los mercados y reservas de gas por debajo de los niveles registrados el año pasado.
El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen,
advirtió que Europa se dirige hacia un invierno “difícil” en materia de
precios, aunque descartó que exista por ahora un riesgo inmediato para el
suministro energético.
La situación preocupa especialmente por los niveles de
almacenamiento de gas, considerados excepcionalmente bajos para esta época del
año. La Comisión Europea ha instado a los Estados miembros a continuar
reduciendo el consumo de gas y electricidad y a adoptar medidas que permitan
aliviar la presión sobre las reservas y los precios.
Jørgensen señaló que la situación energética europea
continúa expuesta a los acontecimientos geopolíticos y a los conflictos en
Oriente Medio y Ucrania, factores que mantienen elevados y volátiles los
precios de la energía. También reconoció la vulnerabilidad de las
infraestructuras energéticas europeas frente a posibles ataques híbridos,
incluidos ciberataques y otras amenazas.
El funcionario insistió en que los actuales niveles de
precios no deberían convertirse en la nueva normalidad y defendió una mayor
inversión en redes eléctricas, almacenamiento, eficiencia e interconexiones de
energía limpia para reducir estructuralmente la dependencia energética europea.
La advertencia llega mientras los gobiernos europeos
aceleran sus preparativos para el invierno, con especial atención al costo de
la calefacción para los hogares y a la presión que los precios energéticos
pueden ejercer sobre la industria.
