Cerca de una docena de soldados estadounidenses que
resultaron gravemente heridos durante los recientes ataques atribuidos a Irán
fueron trasladados a un hospital militar de Estados Unidos en Alemania para
recibir atención médica especializada.
De acuerdo con la información disponible, estos militares
forman parte de aproximadamente un centenar de efectivos estadounidenses
lesionados desde principios de julio como consecuencia de los ataques
registrados en la región.
El Pentágono informó que la mayoría de los militares
afectados presentó conmociones cerebrales leves y, tras recibir tratamiento, ya
se reincorporó a sus actividades de servicio. No obstante, los casos de mayor
gravedad requirieron evacuación médica hacia instalaciones hospitalarias fuera
de la zona del conflicto.
La situación refleja el impacto que han tenido los recientes
ataques sobre las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región, en un
contexto de persistentes tensiones entre Washington y Teherán.
