La participación prevista de Japón en un proyecto estadounidense de reactores modulares pequeños (SMR), valuado en 40 mil millones de dólares, permanece estancada debido a que el gobierno japonés solicita garantías legales que excluyan de cualquier responsabilidad a sus instituciones financieras en caso de un accidente nuclear.
El proyecto forma parte del compromiso de inversión por 550
mil millones de dólares asumido por Japón en Estados Unidos, acuerdo vinculado
a las negociaciones para reducir los aranceles estadounidenses. Los recursos
estarían destinados al desarrollo de reactores SMR en los estados de Tennessee
y Alabama.
De acuerdo con la información disponible, funcionarios
estadounidenses han comunicado de manera verbal a las autoridades japonesas que
entidades respaldadas por el Estado, como el Banco Japonés para la Cooperación
Internacional (JBIC), no asumirían responsabilidad alguna, al señalar que las
instalaciones serían propiedad del gobierno de Estados Unidos y estarían bajo
su operación.
No obstante, Tokio mantiene su postura de exigir que dichas
garantías queden plasmadas por escrito antes de autorizar el desembolso de los
recursos destinados al proyecto.
