Grecia logró una exención relacionada con el transporte de
gas natural licuado (GNL) ruso luego de la aprobación del vigésimo primer
paquete de sanciones de la Unión Europea contra Rusia.
De acuerdo con la información difundida, Atenas recurrió a
su derecho de veto durante las negociaciones para conseguir que los buques de
bandera griega puedan continuar transportando GNL de origen ruso con destino a
países fuera de la Unión Europea.
La excepción permite que las embarcaciones griegas mantengan
estas operaciones comerciales hacia mercados extracomunitarios, pese al
endurecimiento de las sanciones adoptadas por el bloque europeo.
La decisión refleja las negociaciones internas que
acompañaron la aprobación del nuevo paquete de medidas restrictivas de la Unión
Europea, en el que algunos Estados miembros buscaron salvaguardar intereses
estratégicos vinculados a sus sectores marítimo y energético.
