El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio,
aseguró que la crisis económica y las dificultades que enfrenta Irán son
consecuencia de las decisiones adoptadas por el propio gobierno iraní, al que
acusó de destinar gran parte de sus ingresos al financiamiento de
organizaciones armadas en lugar de invertir en el bienestar de su población.
Durante sus declaraciones, Rubio sostuvo que cada recurso
económico que obtiene el régimen iraní, ya sea mediante la exportación de
petróleo o a través de un eventual alivio de las sanciones internacionales,
termina siendo utilizado para respaldar a grupos como Hezbolá y Hamás, en vez
de canalizarse hacia proyectos de infraestructura, desarrollo económico o
programas sociales.
El funcionario estadounidense afirmó que, en su opinión, las
autoridades iraníes han privilegiado durante años una estrategia de apoyo a
actores armados en Medio Oriente, una política que, aseguró, ha impedido que el
país aproveche sus recursos para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y
fortalecer su economía.
Rubio señaló que Irán posee importantes reservas energéticas
y un amplio potencial económico, por lo que consideró que podría destinar
mayores inversiones al crecimiento interno, la generación de empleos, la
modernización de servicios públicos y el desarrollo de infraestructura, en
lugar de mantener, según la postura de Washington, el financiamiento de
organizaciones que Estados Unidos considera terroristas.
