SEÚL.— Corea del Norte reaccionó con indiferencia ante la
decisión de Estados Unidos de reducir significativamente sus ejercicios
militares conjuntos con Corea del Sur, al considerar que la medida no modifica
lo que Pyongyang considera una amenaza contra su seguridad.
Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong Un y una
de las principales figuras políticas del régimen, afirmó que la reducción de
las maniobras “no merece comentarios” y que Corea del Norte no tiene interés en
la decisión.
Sin embargo, inmediatamente después cuestionó el carácter de
los ejercicios y sostuvo que su naturaleza “provocadora y agresiva” permanece
intacta, aunque disminuyan su duración y magnitud.
La declaración se produjo después de que el presidente
estadounidense Donald Trump ordenara al Pentágono reducir sustancialmente los
ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur. Las maniobras Ulchi Freedom
Shield comenzaron el 17 de agosto y originalmente estaban previstas para
prolongarse hasta el 27 de agosto.
Los ejercicios incluyen entrenamiento destinado a responder
a amenazas como ataques con drones, interferencias de GPS y operaciones
cibernéticas, además de escenarios relacionados con la defensa de Corea del
Sur.
La postura de Pyongyang contrasta con la expectativa de que
una reducción de las maniobras pudiera contribuir a disminuir las tensiones en
la península. Corea del Norte ha denunciado históricamente estos ejercicios
como preparativos para una invasión, mientras que Washington y Seúl sostienen
que tienen carácter defensivo.
