MICHIGAN.— La campaña por el Senado de Estados Unidos del
demócrata Abdul El-Sayed enfrenta nuevas preguntas debido a los vínculos de su
suegro, Tayeb Jukaku, con organizaciones islámicas que fueron señaladas por
fiscales federales durante un importante caso de financiamiento del terrorismo.
Jukaku, médico y uno de los principales donantes del comité
de acción política que respalda a El-Sayed, forma parte del comité fundador de
la Islamic Society of North America (ISNA). De acuerdo con investigaciones
publicadas recientemente, también ocupa un puesto en la junta de la sección de
Michigan del Council on American-Islamic Relations (CAIR).
El caso al que se hace referencia es el proceso federal
contra la Holy Land Foundation for Relief and Development. En 2007, fiscales
estadounidenses identificaron a ISNA y CAIR, entre otras organizaciones, como
co-conspiradores no acusados dentro de la investigación. Los fundadores de Holy
Land Foundation fueron posteriormente condenados por proporcionar apoyo
material a Hamás; los fiscales sostuvieron que la organización había canalizado
aproximadamente 12 millones de dólares hacia Hamás.
La información adquiere relevancia política porque Jukaku ha
realizado importantes aportaciones al comité Fighting for Michigan, un super
PAC que respalda la candidatura de El-Sayed. Según el Washington Free Beacon,
Jukaku aportó 200 mil dólares al comité.
El caso ha generado críticas que cuestionan los vínculos
políticos y financieros alrededor de la campaña del candidato demócrata. Otros
reportes también han señalado aportaciones realizadas por personas vinculadas
con CAIR a la campaña de El-Sayed.
