Washington.— El exmarine estadounidense Robert Gilman
regresó a Estados Unidos después de permanecer más de cuatro años bajo custodia
en Rusia, tras una liberación de carácter humanitario impulsada por gestiones
del gobierno del presidente Donald Trump.
Gilman, de 32 años, fue recibido a su llegada a territorio
estadounidense por Steve Witkoff, enviado especial de Trump, y Sebastian Gorka,
funcionario de la administración estadounidense.
El exmilitar había permanecido encarcelado en Rusia desde
2022. Su situación se agravó durante los últimos meses debido a un fuerte
deterioro de su estado de salud, por lo que autoridades estadounidenses habían
intensificado los esfuerzos diplomáticos para conseguir su liberación.
La liberación fue anunciada por Trump, quien señaló que el
caso se resolvió por razones humanitarias después de conversaciones con el
presidente ruso, Vladimir Putin. De acuerdo con funcionarios estadounidenses,
no se trató de un intercambio de prisioneros.
Gilman había sido detenido en Rusia en 2022 y posteriormente
condenado por un incidente en el que fue acusado de agredir a un agente de
policía. Con el paso del tiempo recibió nuevas condenas relacionadas con
presuntos ataques contra personal penitenciario, acumulando una sentencia que
llegó a los 10 años. Su familia y funcionarios estadounidenses cuestionaron las
acusaciones y denunciaron las condiciones que enfrentó durante su
encarcelamiento.
Tras su llegada a Estados Unidos, Gilman fue trasladado para
recibir atención médica y psicológica. Su caso se suma a los esfuerzos de
Washington para conseguir la liberación de ciudadanos estadounidenses detenidos
en Rusia.
